Itinerario

Salimos de la zona que el Club de Piragüismo de Cieza tiene habilitada junto al puente de la carretera C-330 de Cieza a Mula sobre el río Segura. Desde este lugar el río rodea la ciudad aguas abajo, quedando ésta a la izquierda y a la derecha las faldas del monte de la Atalaya, con la ermita de la Virgen del Buen Suceso y los restos de lo que en otros tiempos fue un imponente castillo. Próximo a esta fortaleza se encuentra Medina Siyasa, el poblado musulmán más grande que se conserva en la península ibérica (siglo XIII) y origen de la existencia de la actual Cieza.El río suele ser muy caudaloso aquí y, antes de abandonar las últimas casas del casco urbano, pasamos bajo el puente de Alambre y otro sin denominación concreta. En todo el tramo que sigue el paisaje agrario nos deleita con sus huertas y casicas esparcidas y decoradas por un lado y otro y adornadas con palmeras datileras.

Cuatro kilómetros más abajo el río ofrece un remanso donde cruza el cable del Menjú; Antonio, el "último barquero", cruza todos los días desde Bolvax a la finca del Menjú. Merece la pena disfrutar de la vegetación que rebosa de las orillas, aquellas que conocimos cuando pasamos con la ruta 1 que nos llevó al cerro del Morrón. Tenemos que ir atentos porque algo más adelante aparece la presa del Menjú, un azud que se pasa bien por el centro o por su margen izquierdo. Las dificultades no terminan ya que a unos cientos de metros, donde la rambla del Moro desemboca en el río, se encuentra el rabión más fuerte del tramo (de IIIº grado).
De nuevo el río se vuelve tranquilo, pasa por la curva de los canales de Abarán (norias de Don García y noria Grande) y llega a Abarán, pasando junto al Parque; dos puentes lo cruzan comunicando el pueblo con la barriada del Oro. A partir de aquí el cauce realiza un gran giro hacia el Este y llega a la presa del Jarral. Debemos desembarcar antes de llegar a la misma en el margen izquierdo, entre unos cañizos, en un lugar que, a fuerza del paso de los navegantes fluviales ocasionales, se distingue perfectamente. Las embarcaciones pueden bajarse a mano por una pequeña senda durante unos 50 metros; en caso de ser botes neumáticos pesados se bajan por la propia presa dejándolos caer al remanso que forman las aguas. Como actividad recreativa -y divertida- nos podemos dejar caer con la embarcación como si de un tobogán se tratara, pero esto sólo lo haremos bajo la supervisión de especialistas de los distintos clubes de piragüismo. Otra actividad muy divertida es someterse al hidromasaje de la cascada de agua del centro de la presa.

A continuación pasamos bajo el puente de Nicolás y, algo más adelante, iremos muy pendientes al árbol que, caído, está sobre el río. Ésta es una buena ocasión para recordar que el peligro más notorio en este descenso es empotrarse en las cañas, las cuales pueden clavarse o cortar la piel. Atended las indicaciones de los técnicos para protegeros del peligro. Tras pasar la Piedra del Barco entramos en Blanca, donde las aguas son muy tranquilas; estamos llegando a la cola del embalse. Desembarcamos en la ribera izquierda junto al gran parque que hay al lado del polideportivo de Blanca. Si los técnicos lo han previsto podrás darte una buena ducha, pues el agua del río habrás observado que está algo sucia de algunos alcantarillados. Después una buena mesa en algún restaurante de Blanca repone las energías consumidas en esta divertida actividad. Hasta aquí hemos descendido 13 kilómetros de río, durante unas 3 ó 4 horas

Excursiones a pie, bicicleta y piragua
Autores: Ángel Ortiz Martínez · Lázaro Giménez Martínez
Nº de páginas: 152
Nº de rutas: 17
Precio: 11,40

Cantidad:


Valle de los Moriscos




Etapa
Cieza - Abaran - Blanca

Distancia aproximada
13 km

Duración aproximada
3 - 4 horas